Seguro que conocéis el anuncio: Un chico/a jóven, viajando por esos mundos de Dios con su bolsa en bandolera, unos padres maduritos en casa con los adornos navideños en ristre, el/la jóven que llega, abrazos, besos, caras de inmensa felicidad y esa musiquilla incrustada en las meninges: Vuelve, a casa vueeelveeee, que te esperamos......Lo que he llorado yo escuchando ese anuncio cada pre-navidad, venga confesad ñoños del mundo, vosotros también habéis llorado, el que no lo haya hecho que tire la primera piedra....
Ahora aquí mi otra confesión:
Me llamo Niní, tengo 41 años...y estoy hasta los ovarios de volver a casa por Navidad.
Me llamo Niní, tengo 41 años, hace 16 años que vuelvo a casa por Navidad...y por lo menos hace 3 que me sobra el viajecito.
Me llamo Niní, tengo 41 años y vivo en éste, mi hogar hace por lo menos 10 años y quiero celebrar la Navidad aquí, en Mi Casa.
Me llamo Niní, tengo 41 años, tres hijos maravillosos y un compañero al que quiero, esta es mi familia, no necesito recorrer 300 quilómetros para cenar con ellos, joder, qué viven conmigo!!!!
Quiero quejarme por tener que preparar cenas y comidas.
Quiero recoger el serrín del belén porque mis hijos lo mueven y juegan con él (hasta hoy lo pongo un día y vuelvo a verlo 8 días después, cuando ya casi hay que sacarlo)
Quiero cortar toneladas de turrón y ponerlos en un platillo, no cortar lo justo por miedo a que se seque en nuestra ausencia.
Quiero quejarme de que los niños ponen la casa patas arriba (estamos tan poco que ni de eso les da tiempo)
Quiero usar los manteles navideños (si madre, si suegra, yo también tengo, qué os creíais?) y quejarme por tener que lavarlos y plancharlos...
Quiero dejar de volver a casa por Navidad, joder cuánto daño nos ha hecho el Almendro a toda una generación de españolitos, con su mierda de publicidad engañosa...en culaquier caso, quiero que los demás vuelvan a ésta, mi casa, por Navidad.
He dicho.
PD: Feliz Navidad, y estupendo 2009 a tod@s.
Así estoy yo...Majara perdida
sábado, 3 de enero de 2009
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Barcelona, 9 de diciembre de 2008
Hoy ha hecho mal tiempo, nene, el cielo gris, gris y llovía flojito, que es lo que más odio.
No, que no te toco los cojones para explicarte el tiempo que hace en Barcelona, caray, que poca paciencia, era para ir entrando en materia. Situarnos en el espacio-tiempo, sabes?
Vale, ya sé que para ti el tiempo y el espacio ya no existen, pero para mi si, y como yo soy la que más voz tengo tendrás que aguantarte.
No, no tengo ni idea de a cuanto están las doradas en la Boquería. Te recuerdo que yo jamás e ido a la Boquería, ni a por doradas, ni a por ninguna otra cosa; eras tú el que ibas. Además, actualizate, ya no celebramos la Navidad en casa. Ahora lo hacemos en casa de mi suegra, y la mamá encantada porque así no tiene que mover un dedo.
No joder, a mi qué me va a encantar!!!!!!!!!!Mira que gracioso, me dejas sola con la mamá en sus mundos de yupie y sus cosas raras (cada vez peor, por cierto) y para colmo me jodes las Navidades obligandome a celebrarlas con mi familia política, si o si...y no veas la que tienen liada allí que cada celebración es una guerra (de guerrilla y camuflaje, eso si, que esos son todos más falsos que un duro de palo y cara a la galería somos la familia más happy de la historia)
Pues, no, mira. Te dió por morirte en diciembre, a cuatro días de la nochebuena...no estaba yo para oponer resistencia, estaba tan chutada que la hubiese celebrado en cualquier sitio, lo mismo me daba. Y desde entonces allí estamos. Además reconoce que nuestra casa tampoco era la alegría de la huerta en Navidad, coño, si ni siquiera te gustaba...
Si, ya sé que con los críos era diferente.....podría haber estado tan bien....
Si. Están bien, los tres. No te creerías lo grande que está tu gusanita (e insoportable, también, qué edad más mala que se me viene encima). Y los otros pues también. Altos, flacos y guapísimos, qué te voy a decir yo, que soy su madre.
Si, ha pasado mucho tiempo. Te has perdido muchas cosas, que putada, no? Si te sirve de consuelo, en todos los momentos importantes estás ahí, y en muchos de los banales, también.
No, no me paso el día hablandoles a los críos de los muertos, ni han pisado siquiera el cementerio. No, yo tampoco, parece mentira que me preguntes eso, si lo odiabamos a muerte, te acuerdas? Ibamos con la mamá a limpiar las tumbas y a poner flores, todos los años. Aún puedo llegar hasta los nichos de los abuelos y el papá de memoria...Que si, joder, al tuyo también, pero no voy, no hace falta...o te apetece que vaya? Si quieres no me importa pasarme por alli cuando vaya de fin de semana, pero apetecerme no me apetece un pimiento.
Vale, ya lo sé. Yo quería ponerte un móvil, pero tu esposa no me dejo. De todas formas en el mío aún están tus números. No los he borrado.
Que no, nene, que no ando llamando, no sé si tu mujer ha dado de baja los números o no, al principio alguna vez me llamó desde tu móvil, no veas que espanto, no se me paró el corazón entonces (o cuando me llegó un paquete sin remitente con ropa y lapiceros tuyos), porque tengo una mala salud de hierro. Ahora me da igual, francamente, pero no me apetece borrarlos...en el fondo sigo esperando que me llames.
Que si, que ya sé que estas muerto. No voy a saberlo a estas alturas, cinco años ya, 1827 días uno encima de otro...No, nene, ya no me duele de aquella manera. No siento que el mundo se para cuando me acuerdo que ya no estás más ahí...pero si, duele nene, duele mucho y ni uno sólo de esos 1827 días, uno encima de otro, he dejado de echarte de menos
...si, ya sé que tú has perdido mucho más, lo sé y lo siento por mí y por ti...
Todos perdimos ese día. La vida para mí sigue siendo un valor precioso, pero el mundo perdió mucho brillo y calor sin ti.
Sigo echándote de menos....siempre te echaré de menos.
No te pongas a jurar en arameo, que te conozco, llega el momento de despedirme otra vez y voy a ponerme muy cursi. Recuerdas que te di un recado para el papá aquella última mañana?, sé que me oiste, no me toques lo cojones ahora tú a mi, ya hemos quedado que sé que estábas muerto ya cuando "hablamos"; pero sé que me oiste y se lo diste. Pues porque si, nene, porque lo sé y punto....Pues ahora dile que váis a tener que esperarme mucho, mucho tiempo, que ando muy ocupada en esta vida que pronto seré también más vieja que él (si, soy más vieja que tú, ahora soy la hermana mayor, qué pasa) y no tengo previsto seguiros durante un montón de años más, pero que debeis esperarme porque mientras yo os recuerde estaréis atados a esta vida y no, no me apetece decírselo directamente por que no es lo mismo, con él además no sé hablar, contigo es más fácil porque me contestas. Si, me contestas, a veces en el momento más inoportuno. La primera vez nadando en la piscina, joder, que casi me ahogo cuando te oí. No, no estoy loca...o al menos no más que antes que te murieras y nunca demasiado...
Me sigues haciendo mucha falta. Me ha tocado perdonarme a mi misma muchas cosas en estos cinco años, pero no te perdono a ti que me dejarás tan pronto.
Tu hermana que te quiere.
Niní
No, que no te toco los cojones para explicarte el tiempo que hace en Barcelona, caray, que poca paciencia, era para ir entrando en materia. Situarnos en el espacio-tiempo, sabes?
Vale, ya sé que para ti el tiempo y el espacio ya no existen, pero para mi si, y como yo soy la que más voz tengo tendrás que aguantarte.
No, no tengo ni idea de a cuanto están las doradas en la Boquería. Te recuerdo que yo jamás e ido a la Boquería, ni a por doradas, ni a por ninguna otra cosa; eras tú el que ibas. Además, actualizate, ya no celebramos la Navidad en casa. Ahora lo hacemos en casa de mi suegra, y la mamá encantada porque así no tiene que mover un dedo.
No joder, a mi qué me va a encantar!!!!!!!!!!Mira que gracioso, me dejas sola con la mamá en sus mundos de yupie y sus cosas raras (cada vez peor, por cierto) y para colmo me jodes las Navidades obligandome a celebrarlas con mi familia política, si o si...y no veas la que tienen liada allí que cada celebración es una guerra (de guerrilla y camuflaje, eso si, que esos son todos más falsos que un duro de palo y cara a la galería somos la familia más happy de la historia)
Pues, no, mira. Te dió por morirte en diciembre, a cuatro días de la nochebuena...no estaba yo para oponer resistencia, estaba tan chutada que la hubiese celebrado en cualquier sitio, lo mismo me daba. Y desde entonces allí estamos. Además reconoce que nuestra casa tampoco era la alegría de la huerta en Navidad, coño, si ni siquiera te gustaba...
Si, ya sé que con los críos era diferente.....podría haber estado tan bien....
Si. Están bien, los tres. No te creerías lo grande que está tu gusanita (e insoportable, también, qué edad más mala que se me viene encima). Y los otros pues también. Altos, flacos y guapísimos, qué te voy a decir yo, que soy su madre.
Si, ha pasado mucho tiempo. Te has perdido muchas cosas, que putada, no? Si te sirve de consuelo, en todos los momentos importantes estás ahí, y en muchos de los banales, también.
No, no me paso el día hablandoles a los críos de los muertos, ni han pisado siquiera el cementerio. No, yo tampoco, parece mentira que me preguntes eso, si lo odiabamos a muerte, te acuerdas? Ibamos con la mamá a limpiar las tumbas y a poner flores, todos los años. Aún puedo llegar hasta los nichos de los abuelos y el papá de memoria...Que si, joder, al tuyo también, pero no voy, no hace falta...o te apetece que vaya? Si quieres no me importa pasarme por alli cuando vaya de fin de semana, pero apetecerme no me apetece un pimiento.
Vale, ya lo sé. Yo quería ponerte un móvil, pero tu esposa no me dejo. De todas formas en el mío aún están tus números. No los he borrado.
Que no, nene, que no ando llamando, no sé si tu mujer ha dado de baja los números o no, al principio alguna vez me llamó desde tu móvil, no veas que espanto, no se me paró el corazón entonces (o cuando me llegó un paquete sin remitente con ropa y lapiceros tuyos), porque tengo una mala salud de hierro. Ahora me da igual, francamente, pero no me apetece borrarlos...en el fondo sigo esperando que me llames.
Que si, que ya sé que estas muerto. No voy a saberlo a estas alturas, cinco años ya, 1827 días uno encima de otro...No, nene, ya no me duele de aquella manera. No siento que el mundo se para cuando me acuerdo que ya no estás más ahí...pero si, duele nene, duele mucho y ni uno sólo de esos 1827 días, uno encima de otro, he dejado de echarte de menos
...si, ya sé que tú has perdido mucho más, lo sé y lo siento por mí y por ti...
Todos perdimos ese día. La vida para mí sigue siendo un valor precioso, pero el mundo perdió mucho brillo y calor sin ti.
Sigo echándote de menos....siempre te echaré de menos.
No te pongas a jurar en arameo, que te conozco, llega el momento de despedirme otra vez y voy a ponerme muy cursi. Recuerdas que te di un recado para el papá aquella última mañana?, sé que me oiste, no me toques lo cojones ahora tú a mi, ya hemos quedado que sé que estábas muerto ya cuando "hablamos"; pero sé que me oiste y se lo diste. Pues porque si, nene, porque lo sé y punto....Pues ahora dile que váis a tener que esperarme mucho, mucho tiempo, que ando muy ocupada en esta vida que pronto seré también más vieja que él (si, soy más vieja que tú, ahora soy la hermana mayor, qué pasa) y no tengo previsto seguiros durante un montón de años más, pero que debeis esperarme porque mientras yo os recuerde estaréis atados a esta vida y no, no me apetece decírselo directamente por que no es lo mismo, con él además no sé hablar, contigo es más fácil porque me contestas. Si, me contestas, a veces en el momento más inoportuno. La primera vez nadando en la piscina, joder, que casi me ahogo cuando te oí. No, no estoy loca...o al menos no más que antes que te murieras y nunca demasiado...
Me sigues haciendo mucha falta. Me ha tocado perdonarme a mi misma muchas cosas en estos cinco años, pero no te perdono a ti que me dejarás tan pronto.
Tu hermana que te quiere.
Niní
domingo, 30 de noviembre de 2008
Ritos de muerte
La primera vez que me enfrenté a una muerte ya tenía 36 años. Obviamente no era la primera vez que perdía alguien amado, pero entodas las ocasiones anteriores, me "protegió" esa curiosa costumbre de alejar a los niños de cualquier cosa relacionada con algo que, tarde o temprano, nos toca a todos.
No estaba preparada. No sabía lo inmenso del sentimiento de vacío que te invade y que debes llenar con algún rito si no quieres ahogarte en él.
No estaba preparada.
Después del caos en el qué recuerdo haber pensado todo el tiempo que no sabía que hacer la gente se organizó. Estaba la parte mundana y práctica en la que yo no pintaba nada...a eso se dedicaron unos cuantos. El resto se dedicó a unos ritos que me resultaban totalmente ajenos.
En un cuartucho destartalado recuerdo haberme cruzado con mi madre que me decía: Venga, vamos a rezar un responso.... Y mientras continuaba hacía la puerta sólo dije: "No" y pensé para mí...un qué? Porque una gran parte de esos ritos en una cultura como la nuestra son rituales cristianos que a mí no me decían nada, ni los conocía ni me interesaban. Tampoco estoy muy segura que otros ritos de otras culturas me hubiesen resultado útiles, pero me inclino a pensar que no.
No estaba preparada.
A cambio yo salí a una noche especialmente gélida envuelta en una vieja trenca que fué mi única herencia material del muerto, hablé con mis dos ángeles, a recomendación de uno de ellos me senté en un sillón cerré los ojos y me limité a respirar y finalmente y acompañada por una cuñada mía engullí como si me fuera la vida en ello una enorme copa de helado (de esas con salsa de chocolate y barquillo, si). Nunca le agradeceré lo suficiente a esa chica que no comentara nada sobre una decisión tan irracional, que se limitara a estar allí, acompañando sin juzgar. Reconozco que después de un fallecimiento sentarse en pleno diciembre con un frío de la leche a comerse un helado no es lo más normal del mundo...ahora sé que intentaba llenar el hueco
No estaba preparada.
Desde entonces mi madre se entregó a una religiosidad desconocida. Va a misa no solo el 9 de dicembre, sino todos los nueves de todos los meses...Y reza, y tiene montado un altar en el salón hecho de fotos, flores y a veces velas. Yo he llegado a envidiarla. A mi no me serviría, pero ella tiene una ración de ritos cristianos a su alcance fuera de lo común para llenar el hueco. Yo....
No estaba preparada.
Y sigo sin estarlo. Desde la mañana del 10 de diciembre ya va a hacer cinco años no dejo de buscar mis propios ritos, sobre todo cuando se acerca el aniversario.
No se trata de honrar al muerto, eso ya lo hago cada día. Cada vez que me miro al espejo y vislumbro sus rasgos, cada vez que me río y le oigo reir de la misma forma, cada vez que le recuerdo, a culaquier hora de cualquier día. Yo no necesito ritos para honrarle, necesito ritos para llenar el vacío.
No estoy preparada.
Los nueve de diciembre desde ese primero en el que me comí un enorme helado he probado a hacer shopingg, quedar a comer con gente a la que quiero y mantener largas sobremesas, vagar por las calles de la ciudad (algo que siempre me ha relajado mucho)...nada funciona....
Este año se me ocurrió un viajecito, pero no me acabo de encontrar bien y no me atrevo a darle tanto trote a mi maltrecha espalda...lo que más me atrae es taparme en el sofá hasta la cabeza y despertarme (por pedir que no quede) el 18 de enero.
No estoy preparada. No sé si alguna vez lo estaré y el día 9 se acerca...
No estaba preparada. No sabía lo inmenso del sentimiento de vacío que te invade y que debes llenar con algún rito si no quieres ahogarte en él.
No estaba preparada.
Después del caos en el qué recuerdo haber pensado todo el tiempo que no sabía que hacer la gente se organizó. Estaba la parte mundana y práctica en la que yo no pintaba nada...a eso se dedicaron unos cuantos. El resto se dedicó a unos ritos que me resultaban totalmente ajenos.
En un cuartucho destartalado recuerdo haberme cruzado con mi madre que me decía: Venga, vamos a rezar un responso.... Y mientras continuaba hacía la puerta sólo dije: "No" y pensé para mí...un qué? Porque una gran parte de esos ritos en una cultura como la nuestra son rituales cristianos que a mí no me decían nada, ni los conocía ni me interesaban. Tampoco estoy muy segura que otros ritos de otras culturas me hubiesen resultado útiles, pero me inclino a pensar que no.
No estaba preparada.
A cambio yo salí a una noche especialmente gélida envuelta en una vieja trenca que fué mi única herencia material del muerto, hablé con mis dos ángeles, a recomendación de uno de ellos me senté en un sillón cerré los ojos y me limité a respirar y finalmente y acompañada por una cuñada mía engullí como si me fuera la vida en ello una enorme copa de helado (de esas con salsa de chocolate y barquillo, si). Nunca le agradeceré lo suficiente a esa chica que no comentara nada sobre una decisión tan irracional, que se limitara a estar allí, acompañando sin juzgar. Reconozco que después de un fallecimiento sentarse en pleno diciembre con un frío de la leche a comerse un helado no es lo más normal del mundo...ahora sé que intentaba llenar el hueco
No estaba preparada.
Desde entonces mi madre se entregó a una religiosidad desconocida. Va a misa no solo el 9 de dicembre, sino todos los nueves de todos los meses...Y reza, y tiene montado un altar en el salón hecho de fotos, flores y a veces velas. Yo he llegado a envidiarla. A mi no me serviría, pero ella tiene una ración de ritos cristianos a su alcance fuera de lo común para llenar el hueco. Yo....
No estaba preparada.
Y sigo sin estarlo. Desde la mañana del 10 de diciembre ya va a hacer cinco años no dejo de buscar mis propios ritos, sobre todo cuando se acerca el aniversario.
No se trata de honrar al muerto, eso ya lo hago cada día. Cada vez que me miro al espejo y vislumbro sus rasgos, cada vez que me río y le oigo reir de la misma forma, cada vez que le recuerdo, a culaquier hora de cualquier día. Yo no necesito ritos para honrarle, necesito ritos para llenar el vacío.
No estoy preparada.
Los nueve de diciembre desde ese primero en el que me comí un enorme helado he probado a hacer shopingg, quedar a comer con gente a la que quiero y mantener largas sobremesas, vagar por las calles de la ciudad (algo que siempre me ha relajado mucho)...nada funciona....
Este año se me ocurrió un viajecito, pero no me acabo de encontrar bien y no me atrevo a darle tanto trote a mi maltrecha espalda...lo que más me atrae es taparme en el sofá hasta la cabeza y despertarme (por pedir que no quede) el 18 de enero.
No estoy preparada. No sé si alguna vez lo estaré y el día 9 se acerca...
miércoles, 20 de agosto de 2008
El español correcto

Hace poco me he enterado que soy amiga (¿?) del mejor profesor de español del mundo mundial, así que hago un llamamiento público para que me corrijáis si descubrís en mi blog los efectos inesperados en el lenguaje de mi catañol.
Catañol definido por mi misma para la profesora de P5 en una encuesta sobre el idioma utilizado por mi familia en el ámbito del hogar es: cuando mis hijos o yo (mi costillo jamás caería en esta vulgaridad) en lugar de saltar alegremente del castellano al catalán, hablando entre nosotros o con otros, recurrimos a una burda mezcla consistente en castellanizar una palabra en catalán y aplicarla en mitad de una frase en español o viceversa, catalanizar una palabra en castellano y aplicarla en una conversación en catalán. No debe confundirse con el chapurreao, eso es otra cosa, o con alguna palabra en fabla que se cuela por mis raíces aragonesas.
El catañol sería algo así como: "He estado limpiando las racholas (baldosas)" ó "M'he menjat un bocata (entrepá)"
Podría escribir: "Me cansé de tenerlo en casa y lo abenté (tiré)" ó "el pescado me ha salido jasco (seco)" y entonces no sería catañol sino fabla
Y luego viene un territorio pantanosos donde podría decir: "La coca-cola está esbafada (cuando pierde el gas)" y sería fabla ó "Hoy me siento esbafada(desánimada)" y no sería fabla sino catañol, una castellanización chapucera de "esbafar-se" cuya traducción al castellano es desanimarse.
También podría escribir frases como "Odio coser porque luego he de recoger las betas (hebras)" en fabla o catañolear escribiendo que "Me paso horas para ponerles las vetas (cintas para colgar) a todas las chaquetas del cole".
Como veis que yo escriba en castellano correcto es complicado... a lo mejor mudándome quince o dieciséis años a alguna otra comunidad arreglaría algo, pero lo dudo. El aragonés y el catalán forman parte de mi esencia.
Eso si, cuando digo que le quiero mucho, que le quiero siempre, no hay variación lingüística que valga. Significa exactamente ...eso...
Dudo que el profesor encuentre a menudo el camino para leerme (de español sabe un puñao, de internet no lo tengo tan claro), no obstante toda precaución es poca en esto de la corrección lingüística, así que prefiero tener tiempo de editar. Ya lo sabéis, chivaros
y este chivaros es español, catañol, o fabla? juer que lío.
martes, 19 de agosto de 2008
Turista en mi ciudad
Siempre visto más o menos igual cuando hago turismo: Pantalones cortos con bolsillos, camiseta de tirantes, abarcas y bolso diminuto+mochila al hombro ó bolso gigantescocabetodoloquemeechen... Esto en veranito claro, en otras épocas me pongo más ropa, pero la esencia es la misma; me "disfrazo" de turista.
De esa guisa aterricé el sábado por la mañana en la Plaza Roma de Zaragoza para desayunar ¡¡¡¡¡¡¡por fin!!!!!! después del madrugón y el viaje...me sentí tan...¿rara? Porque yo iba disfrazada de turista pero esa es mi ciudad....o mi "otra ciudad" o mi ciudad de origen (suena feo, eh?)
Paréntesis: es mi ciudad aunque ahora haya tenido que comprobar en google si es Plaza Roma (ahí cerquita de "mi casa") o Avenida de Roma (a tiro piedra de mi casa). Este es un tema que daría para otra entrada directamente. La confusión que siento habiendo nacido y crecido en una ciudad y viviendo plenamente integrada en otra. Cierro paréntesis
Desde el desayuno en ese bar de la Plaza Roma hasta que trece horas después que entré en la casa en la que viví y crecí me sentí así. Como fuera de lugar, me sentí rara. Zaragoza colaboró en esa sensación de extrañeza ya que a pesar de dejarme caer por allí de ciento a viento ha crecido y a cambiado tanto en algunas zonas que me cuesta reconocerla; además en pleno puente de agosto me recibió con frío (esto a veces pasa en pleno verano) y además con lluvia (eso es bastante más raro).
Visitamos en una sesión maratoniana la Expo, precursora de muchos de los cambios que vi, de la que sólo puedo decir que me gustó, que me hubiera gustado verla con más tiempo y calma y que a pesar de todas las voces negativas que escuché sobre ella (no somos nadie los ciudadanos quejándonos de lo nuestro) como yo soy, y a la vez no soy de allí (ando perdida en el limbo) me pareció muy bien organizada.
La silueta del Pilar, la única imagen que reconocería en cualquier situación aparecía de vez en cuando para recordarme que a pesar de los pantalones cortos, la camiseta, las abarcas, el bolso y la mochila, yo no era del todo una turista, una guiri más, yo era una turista en mi ciudad.
Hicimos bastantes fotos. Las cámaras se las llevó mi familia, que aún sigue de vacaciones, así que no hay documento gráfico....de momento....
De esa guisa aterricé el sábado por la mañana en la Plaza Roma de Zaragoza para desayunar ¡¡¡¡¡¡¡por fin!!!!!! después del madrugón y el viaje...me sentí tan...¿rara? Porque yo iba disfrazada de turista pero esa es mi ciudad....o mi "otra ciudad" o mi ciudad de origen (suena feo, eh?)
Paréntesis: es mi ciudad aunque ahora haya tenido que comprobar en google si es Plaza Roma (ahí cerquita de "mi casa") o Avenida de Roma (a tiro piedra de mi casa). Este es un tema que daría para otra entrada directamente. La confusión que siento habiendo nacido y crecido en una ciudad y viviendo plenamente integrada en otra. Cierro paréntesis
Desde el desayuno en ese bar de la Plaza Roma hasta que trece horas después que entré en la casa en la que viví y crecí me sentí así. Como fuera de lugar, me sentí rara. Zaragoza colaboró en esa sensación de extrañeza ya que a pesar de dejarme caer por allí de ciento a viento ha crecido y a cambiado tanto en algunas zonas que me cuesta reconocerla; además en pleno puente de agosto me recibió con frío (esto a veces pasa en pleno verano) y además con lluvia (eso es bastante más raro).
Visitamos en una sesión maratoniana la Expo, precursora de muchos de los cambios que vi, de la que sólo puedo decir que me gustó, que me hubiera gustado verla con más tiempo y calma y que a pesar de todas las voces negativas que escuché sobre ella (no somos nadie los ciudadanos quejándonos de lo nuestro) como yo soy, y a la vez no soy de allí (ando perdida en el limbo) me pareció muy bien organizada.
La silueta del Pilar, la única imagen que reconocería en cualquier situación aparecía de vez en cuando para recordarme que a pesar de los pantalones cortos, la camiseta, las abarcas, el bolso y la mochila, yo no era del todo una turista, una guiri más, yo era una turista en mi ciudad.
Hicimos bastantes fotos. Las cámaras se las llevó mi familia, que aún sigue de vacaciones, así que no hay documento gráfico....de momento....
miércoles, 2 de julio de 2008
Dónde están las palabras?

Siempre me he tenido una cierta facilidad para expresarme, tanto por escrito como de palabra. Vale...nunca di conferéncias, ni mantentuve apasionados debates, pero me defendía; es por eso que me fastidia (me jode es una expresión más explícita de lo que siento) estas lagunas mentales que me regalan ¿mis 41 años?, ¿el stresssss en el que vivo? ¿las conversaciones estilo indio que mantengo con mis clientes 7 horas al día 5 días a la semana?...elijan ustedes :-)
Hoy la frase que quería pronunciar era una orden a mi hijo de 8 años. Debía ser concreta, directa y clara (está en esa edad de sordera selectiva, no hay que darle además facilidades) : Oye cariño....pon esa......caja de............juegos encima de...............de..................del reposabrazos del........del sofá.
........................................
........................................
........................................
esas pausas eran las que mi cerebro absolutamente caótico necesitaba para encontrar las palabras: caja, juegos, reposabrazos, y sofá que conozco desde que tengo uso de memoria.
Si, ya sé que podía haber optado por algo así como: pon eso ahí encima, cariño, que se va a caer.
De hecho conozco muchísima gente que lo usa a indiscriminadamente: dame ese cacharro que está allí; pasame eso; eso está ahí, justo ahí, delante tuyo....instrucciones que si no estás atento provocan estupor e incluso en ocasiones un cabreo monumental.
Pero es que a mi no me sale hablar así, y empiezo las frases correctas para encontrarme depués colgada una y otra vez cuando sé lo que quiero decir pero no sé cómo se dice. Las palabras empiezan a jugar, se esconden, se confunden. Y no me divierte. Me asusta ser absolutamente consciente de no saber encontrar la palabra más simple en una conversación cotidiana.
Sé que mi marido lo sabe, aunque creo que el resto del mundo aún no se ha dado cuenta...yo disimulo con ataques incontrolables de tos :-D
domingo, 25 de mayo de 2008
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