Así estoy yo...Majara perdida

jueves, 23 de julio de 2015

Por las noches

No duermo.
Tampoco pasa nada porque dormir esta muy sobrevalorado.
Constantemente se me cuelan pensamientos obsesivos y desagradables en grado sumo asi que me hago una pelota en la cama abrazandome a mi misma (con este calorazo!!!!) y pensando como me gustaria que alguien me abrazase y me mintiera al oido diciendome que todo saldra bien; que no me lo creeria eh?, que ya he dicho que necesitaba que me mintieran...soy ya mayor para cuentos de hadas, pero creo que si me relajaria un poco
Alguien me dijo que habia que encontrar "trucos". por ejemplo contar. Pero no contar sin mas sino por ejemplo con numeros impares, y ayer, mientras todos mis musculos se quejaban despues de dos horitas de entreno pense probarlo. Porque estaba muy, muy cansada, tenia mucho miedo a la vida y ya se sabe que llorar (que tambien relaja mucho) es perder el tiempo y cosa de niños y...yo soy mayor.
Menudo estres con lo de contar!!!!!!!!!!!! Oye que ademas de mayor empiezo a pensar que soy de letras. Empece con los impares y con dificultades llegue a treinta y tres despues de descontarme varias veces..que bajo he caido.
Entonces se me ocurrio que mejor contar normal, que vale, sere de letras pero estudie estadistica en la carrera, deberia poder contar sin mas. No tuve problemas con esto, lo que aumento un poco mi autoestima; pero pare en dos mil setecientos veinticuatro. No es que no sepa mas, es que me aburria a muerte y no me dormia.

Probamos de nuevo lo de abrazarme a mi misma y  a falta de alguien que ejerza de embustero imagine que alguien me decia lo de todo saldra bien. Con distintas voces conocidas, algunas de la tele, algunas de personas que quiero. No se porque pero sonaba mucho mas a mentira. Hasta probe con la de mi hermano solo para descubrir que ya no recuerdo su voz, con lo que ademas de desvelada y muy cansada me puse muy triste. 

Asumelo. Eres de letras. Juega con las palabras. Elegi una facil. Puerta. Y ahora a ver qe pasa si cambiamos la primera letra y uala!!!...solo seis letras despues surge otra palabra. Huerta.  Muerta. Tuerta.
Algunas parecian palabras, pero no lo eran "suerta" "vuerta"...Vale, dormir no dormia pero a punto estaba de levantarme a por el diccionario para comprobar si me saltaba alguna.

A hurtadillas de mi misma me tome dos pildoras para la felicidad, y segui jugando.

Probe con otra mas facil, a ver que pasa. En esta tengo dudas por el bilinguismo y eso, hay palabras que me "suenan" bien pero puede que no sean en castellano. Esta fue una mina. Carta. Y vuelta a empezar. Farta. Harta. Marta. Parta. Sarta. Tarta. 

Y luego pense en otras palabras, mas dificiles (total dormir no dormia pero al menos no pensaba cosas "horribles y espantosas" como las que hay bajo las grandes aguas). Feliz. Cero resultados...muy decpcionante porque con pena me salieon un buen puñao.

Necesito mucho cafe hoy.

sábado, 24 de mayo de 2014

Joder, joder (2) - Eladio G



Llevaba una bolsa de gimnasio caro, de esas de propaganda, joder, no pegaba nada con su vestimenta. Me pilló de vuelta a casa, pa ver a mi Candela, pero uno tiene siempre muy presente que es un servicio público, así que paré. A Narváez, me dijo en tono seco.
Aquella mañana iba escuchando a Chopen, me gusta mucho ese chaval, me relaja, pero aquel espécimen me atraía, así que la miraba de reojo por el retrovisor. Le calculé setenta años, el cabello blanco, arrugá como una pasa. y ese estilo, imposible de explicar. Esa pinta me suena, yo soy muy bueno catalogando a la gente, son muchos años en el taxi. Los del programa de la Mila, cuando iba de periodista seria (quien iba a decirnos entonces que acabaría presentando un realiti-chou)... si aquellos que montaron un pollo en el estudio que decían cosas rarísimas. Mi hija, la universitaria estaba que echaba chispas: ¡Cómo se pueden decir esas cosas en una televisión!....la verdad es que hasta a mi Candela que está hecha a todo la tenían asustá. Luego nos explicaron que eran actores, joder como se llamaban, si los hijos nos regalaron entradas pa verlos en el teatro cuando estuvieron aquí. ¡La cubana!
El vestido de nilon, de esos que si le prendes fuego se hace plástico, lleno de brillos, los zapatos de tela negra, con la punta desollá, pero lo mejor, los complementos, ese collar de bolas de plástico amarillas a juego con los pendientes. ese bolso de charol de hace cincuenta años que se ve que conoció tiempos mejores....bufff, como retroceder treinta años pero en feo, viejo y cutre....
Y de repente los veo ante mí. ¡cerdos!, como treinta o cuarenta cerdos. joer, lo que me faltaba, hoy no me acuesto....manifestación. ¡¡¡¡PARE ESE TRASTO!!! El grito de La cubana casi me deja seco. Se refería al taxímetro, claro, ya había observado yo que sus ojos permanecían clavados en los números desde el inicio de trayecto.
-       Sra. Ese trasto es para calcular el importe de la carrera, y está aún no se ha acabado
-       Estamos parados - contestó ella bajando el tono - No me está llevando a ningún sitio, ¡¡¡¡no pretenderá cobrarme por estar parados!!!!
Amablemente le fui explicando el rollo de siempre, joder como es la gente lo habré explicao mil veces...
-       Si quiere puede bajarse pero este es mi trabajo.........
Nada, ella no oía nada, mascullaba al escote, con la cabeza pegada al collar de plástico como una loca
-       Ciento sesenta y seis millones trescientas ochenta y seis pesetas
 yo tengo esos golpes de buen humor de vez en cuando. La vida hay que tomársela como viene, así que paré el taxímetro y le dije
-       Relájese Sra. que ya está apagado
 Andaba destarotá. Ella es millonaria, joder de verdad, la tía llevaba la bolsa del gimnasio llena de fajos de billetes de diez.
-       Es la primera vez que cojo un taxi, es cómodo no?, es que me han dicho que hay un banco allí en Narváez que paga dos décimas más que el resto, y he pensado: Conchita allá que te vas, me ha costado mucho llegar hasta aquí, pero esos Sres extranjeros me van a hacer perder la ilusión de mi vida, ser millonaria
 Yo estaba flipao que diría mi chico, no me atrevía a preguntar cuanta pasta tenía, pero no hizo falta, a un taxista que no conoces le puedes contar lo que quieras.
-       Sólo tengo ahora ciento treinta millones doscientas veintisiete mil setecientas treinta y dos pesetas...y claro, habrá que descontar lo del taxi, usted no va a cobrarme mucho verdad?, habrá rebaja por el tiempo que me ha hecho perder, supongo
 Ni la conteste, tú me dirás, el pico no lo cacé pero lo de ciento treinta millones, pues si. Y ahí el Eladio se puso a darle a la cabeza (arreglar la casa del pueblo, los pisos pa los chicos, el tractor pa arar el campo....y un viaje al mar, claro, que es lo que más le gusta a mi Candela, el mar.....a ver...... joder aún me sobra dinero¡¡¡ tiempo para no hacer nada y dejar pasar las horas sentaos en el porche de la mano con mi Candela) y ella a su rollo
-       No puedo perder un minuto ni una peseta, ¿sabe?, queda tanto por hacer...
(Un regalico pa mi enano, a lo mejor un tobogán de esos de colores chillones que tanto le gustan.... joder Eladio, que no, que con una rueda y un cacho cuerda en el árbol del huerto le queda un columpio de puta madre...)
-       No tener hijos ha sido una suerte...lo que me he ahorrado yo, si yo le contara...
(Sentarme en el bar del pueblo, a la fresca, con un cortao y los amigos...)
-       Jamás me he gastado un duro para un capricho, ni un café sentada en mesa, que llevan suplemento.

Los cerdos pasaron de largo y arranqué el taxi aún perdido en mis fantasías. Y llegamos a Narváez en silencio. ¿Qué le debo? Me preguntó, y yo contesté... Nada mujer, tómese un cafelito ahí enfrente, que falta le va a hacer, y disfrute coño, que la vida es bella... pero creo que no me oyó.                                                        

domingo, 18 de mayo de 2014

hechos e interpretaciones

Da igual lo que realmente quisieras decir o la intención que tuvieras.
Uno a veces inconscientemente, jugando, abre una puerta pensando que sólo va a cruzar el umbral y una vez dentro descubres que la habitación esta llena de hadas, sapos o monstruos.
Me rompiste el  alma amigo. No lo vuelvas a hacer...bobo

Joder, joder....- Eladio G

Joder, joder. pues no me para el tío a las 6 de la mañana...
Y mira que siempre salgo a esas horas pa no coger clientes, pues ná. Voy en mi taxi, tranquilito, mi puro, mi música clásica. Iba escuchando al Amadeo, el Mosart, una maricona, que lo vi yo por la tele con los rizos y la risa histérica, juntando notas era bueno el chaval, música mística que le dicen, por lo de las misas, será.
Pues eso, que enfilando la castellana lo veo parao y pienso problemas seguro, un tío flacucho, patas de alambre, todo encorbatao con una cartera de pellejo en una mano y una bolsa del corte ingles en la otra, un sábado a las seis de la mañana, algo raro tenia que ser. Y tan malo. Pues que levanta la mano, y yo en mitad del réquiem tengo que parar que pa eso trabajo en un servicio publico. Y el tío callao y que no entra y bajando la ventanilla le grito: "Que sube, o no sube" y al mirarlo me doy cuenta que es un crío, que tendrá, veinticuatro?, veinticinco? Un chaval, es que con el traje y la cartera engañan mucho.
Y el tío me pide que le lleve ¡¡¡¡A Toledo!!!!, manda huevos, con las pocas ganas que tengo yo de currar y ahora me he de hacer una carrerita hasta Toledo. En fin, todo sea por la parienta y los chavales, que si no fuera por ellos haría tiempo que me habría ido pal pueblo, a sembrar los cuatro palmos de tierra que quedaron de mi padre y que le den pol culo a esta ciudad...

Y luego dicen que la gente no habla. Si lo sabré yo todo el día en el taxi, la gente no habla porque no tiene quien le escuche, pero en que pueden te explican vida y milagros. Ya saliendo de Madrid empiezan los carraspeos, y las frases de rigor "Que día más fresco", "Que poco tráfico a estas horas" y yo calllao, a mi rollo, lo "místico", pero al final la educación te puede y vas soltando un "si" un "no" y que "dura la vida del taxi"... Y en que ven una caminillo de cabeza.
Este es de Madrid, de toda la vida (y digo yo que con eso de la globalización, que cojones importará de donde seas) y su madre de Sevilla, también de toda la vida. Muy religiosos ellos, nueve hijos, que se dice pronto, y tos a misa en procesión, llenando dos bancos, que jolgorio, que alegría. Pues na, que el padre le ha echao de casa y yo lo veo venir, por una chavalina fijo. Que a él no le importa casarse, pero ella no quiere (¡¡¡y lo dice triste el tío!!!). La chica debe ser inteligente, a aprobao lo de los médicos y tenía plaza en el Ramón y Cajal, pero le hace ilusión irse a un sitio pequeño (yo creo que es el miedo que le da la andaluza lo que la lleva a buscar una ciudad más que pequeña alejada del hogar del mozo) y se ha comprao piso allá. "Y yo que voy a hacer?" se queja el chavalin "que me voy con ella", y el padre lo ha echao.

Si es que hay padres que son la leche, pues no han sido jóvenes también, anda que no hubiera pagao yo por una tía que pa llevármela al catre no me pidiera el certificao y me pusiera facilidades "¡Un chollo es lo que tienes hombre!" (es que al final entro en harina, y hasta apago al Mosart pa que el chaval me oiga bien que su padre lo ha malaconsejao) "Tu aprovechas hombre, que no quiere casarse? A bodas me convidas, tu callao, machote que en que firmas has pringao". Y el otro..."Pero es que mi familia, pero es que mi madre...." Joder con la andaluza un sargento con mantilla ha de ser, el padre ha tenido que echar al chaval pa no tener lío con ella fijo; no me extraña que la moza huya, y aprovechando el viaje se lleve con ella al chaval, que con esa madre no tenían futuro. Lo que me extraña es la manía de ella de no casarse, si es que yo hace mucho que deje de salir a pescar y los tiempos han cambiao.
Ya llegamos a Toledo, la moza lo espera en casa, y al chaval se le escapa una sonrisa, yo creo que el pijama que lleva en la bolsa no lo va a necesitar, pero no es eso. Al pagarme la carrera vuelve a sonreír. "Sabe lo que pasa Eladio, es que yo a esa mujer, la quiero". Y ahora si parece un hombre, un hombre enamorao... "Has pringao" pienso yo, "peor que casao" pero no se lo digo

Y yo enfilo pa Madrid, y me voy a ver a mi Candela, y voy contento oyendo al Mosart, que me han hecho recordar como era con veinte años. Ella si que me hizo pasar por el altar, vaya sino, de qué, cuanto han cambiao los tiempos; pero yo por mi Candela también me hubiera puesto a mi madre por montera.     

lunes, 9 de diciembre de 2013

Y hoy no tengo nada más que decir. Mañana quizá....

martes, 19 de marzo de 2013

Independencia

Anda mi hija de viaje de fin de etapa por los madriles....

- No te llamarè cada día, eh...no te creas
- Vale hija, no pasa nada
(Pequeña retórica de sí, ya me echarás de menos, que si pasó de ti, que verdes las han "segao"

Primer día de viaje, despedida a las 7'00 ella aún en la cama yo zumbando a trabajar:
Dos llamadas de teléfono antes de las 11'00, dos mensajes antes de las 19'00 , dos llamadas más de teléfono y un mensaje en el FB

Segundo día de viaje:
Mensaje a las 8'00, dos mensajes más durante la mañana....estoy esperando la llamada y aún no he comprobado el FB


No se si creer que mi hija tiene un cordón umbilical elástico e irrompible, creer que es una impedida o morirme de gusto porque parece ser que aún me necesita...

Optaré por la opción tres....mi vida ya es bastante agobiante, qué coño!!! Algo debo de hacer bien, el vínculo es fuerte y no le impide volar....


sábado, 5 de enero de 2013

Navidad





Cuando tuve a mis hijos sentí realmente como mi cerebro perdía información.
Durante años y años toda la capacidad de mi disco duro (que no debía ser muy grande) se llenó de datos de importancia mundial como el número de pañales que quedaban en stock; tallas de zapatos, camisetas y pantalones (todo por tres); horarios variados de colegio, curso de natación, yudo, teatro; material imprescindible para todo tipo de actividades como bolígrafos, gorros de piscina, batas, polos del cau, hueveras, papel pinocho, cantimploras y linternas; la lista de la compra y los menús semanales; citas con pediatras y especialistas....así podría seguir un buen rato.

Pero aunque sigo teniendo el cerebro colapsado de información práctica algo debe haber cambiado porque últimamente me encuentro cantando canciones extrañas que creía olvidada y me han inundado todos estos recuerdos que incluían sonido, olor, gusto e incluso tacto:

- Navidad suena a villancicos en la calle con un grupo de de gente que canta y se desgañita. Siento las manos frías que aporrean mi vieja guitarra y me molesta la cincha con la que la sujeto.
- Navidad sabe a almendras con chocolate, el aguinaldo más exquisito que nos dieron un año en casa de un ex-alcalde.
- Navidad es un mantel verde con flores blancas y amarillas y la mala leche de mi hermano (que odiaba estas fiestas con tanta desmesura como yo las adoraba).
- Navidad son mañanas de niebla y calor agobiante en las casas, ponerse capas y capas de ropa sobre la manga corta.
- Navidad son bombachos y camisa negra, gorro de paje, guantes blancos y frío, repartiendo en noches como esta ilusión en todo tipo de casas pasando de la opulencia a la pobreza descubriendo que los ojos de los niños brillan exactamente igual.
- Navidad es Melchor con barba postiza, capa falsa de armiño, ojos azules, nariz torcida y una sonrisa que encerraba...nada que no doy con la palabra. Puedo sentir sus manos, me sentía tan a gusto! A veces, todavía hoy, su olor inunda mi nariz al cruzarme con un desconocido que usa la misma colonia y, por un instante, vuelvo a sentirme inocente, con toda esa inocencia que me han ido robando los años. Me recuerdo a mi misma en una foto (dónde andará?) en aquella noche de reyes y sé que mis ojos no tenían nada que envidiar a la de los niños que visitábamos.

Es el momento de prepararse para ir a dormir, para esperar que nos "echen" más tiempo para la ternura, claro que yo, haciendo balance ya he disfrutado quizá más de lo que me correspondía.

Feliz Navidad pasada y futura. Feliz año. Feliz noche de Reyes y Magia

domingo, 9 de diciembre de 2012

Nueve años, ya?

Pues si, nueve años, que se dice pronto.
Después de pasar nueve años por esta fecha todavía no he encontrado la forma de hacerlo mas fácil, menos amargo; mas transcendente, menos inane; mas honrarte, menos recordarte.
Esta vez he pasado el fin de semana mirando el cielo, no en sentido figurado sino real. Vimos el sol, con sus llamaradas y ya de noche contemplamos millones de estrellas en el frío mortal del Montsec y te vi en cada una de ellas.

Te echo de menos nene. Si, todavía, siempre.

Para siempre que ahora ya se cuan largo es...

domingo, 25 de noviembre de 2012

Yo también vivo en este país

Y tengo mi opinión, todo y que no necesito hacerla publica cada segundo.
He dicho

viernes, 30 de diciembre de 2011

Este año que se acaba

He aprendido que tengo pocos amigos, pero todos ellos de pata negra. Ahí están si los necesito.

Entre pilas de basura y documentos descubrí y me enamoré hasta las trancas de un hombre que sólo cometió un error en su vida: debió pasar de mi madre y casarse conmigo. 

He tenido un encuentro tras más de 20 años de ausencia con mis algunos de mis amigos scouts he descubierto que gran parte de las viejas canciones se basa  en hechos reales, como en las TV movies (nuestros corazones quedarán unidos por una invisible cadena de amor; creo en la amistad que nos hace hermanos, creo en la hermandad, que nos hace amigos)

Redescubrí a  Ana; reapareció en mi vida compartiendo ciudad y super y fue como "decíamos ayer...", allí estaba ella con su buen humor y un sentido común a prueba de bombas.

Una de las niñas de mi prima favorita será madre el año que viene. Me emociona y me enseña que la vida siempre se celebra a sí misma.

He leído un millón de textos. He viajado, reído, llorado, me he enamorado de personajes y he odiado con pasión. He descubierto mil perlas escondidas entre sus palabras, hace un ratito he puesto nombre a mi dolor, y conocerlo ha supuesto más que para  Kvothe saber nombrar al viento.

Me tocó la cesta del cau en el sorteo en el que se racaudó dierito para La marató de TV3. Jamás me había tocado nada en el sorteo y me hizo absurdamente feliz.

He descubierto que tengo un compañero de camino que tal vez podría ser más emocional, más cariñoso, más amable, menos hosco , pero sabe estar conmigo en las duras. Sabe estar a muerte. No sé cómo agradecérselo además de amandole.

He descubierto que mis hijos son generosos por naturaleza. No, no me lo ponen fácil; pero saben dar a cascoporro y estar ahí por su familia.

Al nuevo año le digo que a pesar de todo lo escrito la verdad es que lo tiene fácil, soy de natural agradecido y si mi edificio no arde en llamas hasta el 5º piso ya será infinitamente mejor que el año que nos deja.

Agradezco al  2011 los servicios prestados  y al 2012 le pido con humildad más tiempo para la ternura...

Feliz año, feliz celebración de vida nueva

José Luis Avila Herrera | Vía: www.BancodeImagenesGratuitas.com

martes, 18 de octubre de 2011

El alma de las c@sas

Así debió ser al principio...



En agosto, cuando llegó la primera oferta seria por la casa de mi madre a mi me dio un subidón “quepaqué”.  Tal vez el dinero no da la felicidad, pero ¡coño, cuánto ayuda! Luego vinieron las primeras dudas, los giros y giros de la vida y la incertidumbre…todo a la vez; porque mientras aparecían los primero problemas, las grietas, los huecos de la futura venta yo sentía que vender la casa era un hecho y ya no sabía qué me daba más miedo. No poder venderla…o firmar un papel en el que ponga que no podré incumplir la promesa que me hice a mi misma y definitivamente no volveré jamás a cruzar esa puerta..
Entre esas cuatro paredes viví 21 años, de los 4 a los 25. El reloj que ahora cuelga en el salón de mi casa acompañó campanada a campanada todas las horas de estudio, juego, lectura y holganza. En esa bañera hoy descascarillada bañábamos madelmanes en trajes de buceo negro con una raya amarilla y una lancha de color naranja, cabalgábamos el pasillo en un caballo negro con la silla de montar roja y el pelo y la cola blanca. En esa vieja cocina frente a una mesa de formica blanca negra y gris me meé (literalmente) cuando mi hermano se puso en la boca un gajo de naranja y me miraba sonriendo, allí indignada por algún desplante que ya no recuerdo le vacié en el plato de huevo frito una botella entera de agua con el consiguiente estropicio y, no sé cómo,  acabé con una botella rota clavada donde la espalda pierde su casto nombre. En esa mesa del salón me dejaron los reyes una Nancy rubia con una peluca afro, un traje de india, y una capa roja con coletas amarillas. Entre las servilletas de un mantel verde con margaritas blancas y amarillas bordado por mi madre el niño Jesús nos dejaron a mi hermano y a mí unos relojes que (curiosamente) aún tengo en un viejo joyero. Ese es el escenario de una foto que siempre va conmigo, yo muy seria en sus brazos, él muy sonriente, mi padre y yo…creo que juntos sólo hay tres o cuatro. La foto de mi abuela siempre estuvo allí, con su velo negro y su mirada clara…también está ahora en mi salón, pero para mi siempre me mirará desde esa esquina. En la alfombra de la entrada jugué con mis hijos, allí les esperaban los regalos del niño Jesús hasta el año pasado, en esa misma alfombra dónde mi hermano y yo jugábamos. En mi cuarto lloré todos mis desengaños, sentada en el la cama me confesó mi padrino el día antes de casarme, lloré la muerte de mi abuelo, al que le cantaba el oído y  a los pies de mi cama reposaba su ataúd, en esa misma cama lloré el enorme vacío y soledad que desencadenó el cáncer de mi hermano cuando por fin me lo robó.


Para mi esa casa tiene alma, la mía, la de mi hermano. En algún lugar de esas cuatro paredes, en una realidad paralela yo reposo en el regazo de mi dulce abuela, juego y río y peleo con mi hermano, le canto a mi abuelo,  leo horas interminables en soledad, me escondo en el cuarto de mi abuelo para hablar por teléfono,  y mi padre, sonriente, me tiene en sus brazos.
Mis abuelos hablan mahonés en su habitación, cuando la casa era nueva y ellos llegaron con sus hijos a habitarla, cuando se creó el barrio de “casas baratas”…

Soy plenamente consciente que hay que hacer lo que hay que hacer. Que yo cerré la puerta un medio día de mayo después de vaciar todos los cajones en una de las catarsis más intensas de mi vida, y le pedía mi marido con una voz que no reconocí como mía: ¿puedes quitar eso de la puerta? Un rectángulo negro con el  nombre de mi abuelo en letras plateadas que llevaba allí 70 años y me dije a mi misma que no volvería a poner los pies allí. Yo soy consciente que es la única opción que tengo, pero mientras rezo para que el viernes los compradores no se echen atrás y firmen las arras he de reconocerme a mi misma que saber que hay que hacer lo que hay que hacer no lo hace menos doloroso y que me aterra volver a mi ciudad sola para rendirme a la evidencia.
El día que me permita a mi misma llorar por todos los duelos que no estoy haciendo me convertiré en sal.

lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Fatalismo o resiliencia? Buscando en el baul de los recuerdos

No recordaba lo increíble que era. La garganta del Cares.





Hace 800 millones de años, año arriba, año abajo me perdí por las montañas en la provincia de Soria con quien hoy es mi marido. Recuerdo que llevaba pantalones cortos, unas botas muy incómodas y “él” había decidido tomar un atajo para volver al refugio bajando un pico que habíamos escalado. Ese “atajo” me dejó los tobillos hechos caldo a torceduras, las piernas hechas un cromo de rascadas de ramas, matojos y demás obstáculos de lo que mayormente se llama “monte a través”  o no sigas un camino no sea que lleve a algún sitio civilizado.
En un momento dado, congestionada, dolorida y agotada me senté cómo pude y exclamé: “Aquí me quedo”
Hace 900 millones de años, año arriba, año abajo, recorriendo los picos de Europa, en un momento que ya no podía más en mitad de una subida, me senté y exclamé: “Aquí me quedo”.

El jueves mi jefa decidió de forma unilateral y fulminante mandarme a un puesto dónde no conozco a nadie, con el hándicap de venir de una empresa perdedora en una fusión (después de 20 años hasta los conceptos han cambiado, nunca me había sentido más nueva) separarme de un equipo fantástico y echarme a los lobos. Me derrumbé. Me senté en el suelo de mi ex oficina  y exclamé: “Aquí me quedo”…
Y entonces, en medio de un mar de lágrimas volví los ojos a mi misma. No me quedé en los picos de Urbión, ni en los de Europa, ni de subida ni de bajada, ni mochila al hombro, ni sin ella.  Acabé las dos travesías. Y sigo viva.
Y como me gusta torturarme a mi misma pensé: eso es fatalismo, y me joroba ser fatalista para continuar respirando. Pero no es fatalismo, ni resignación cristiana. Es supervivencia, o ese otro concepto que he leído últimamente: resiliencia.
Subí y bajé las montañas de la misma forma. Respiré hondo, me quité los mocos de la llorera de un manotazo y moví las piernas. Un paso detrás de otro. Inspira. Expira. Pierna derecha, pierna izquierda. Inspira. Expira

Irmita lo ha expresado mejor, pero es que ella sabe más que yo, de toda la vida. Una rendición pequeña como un guisante y a seguir respirando. Un pie tras otro, no hay más.

Lou gracias por tu mensaje. Eso y una conversación con mi prima me pusieron de pie.

Hoy me han llamado de Zaragoza again. No, no querían preguntarme por mi madre, ni muchísimo  menos si estoy bien o necesito algo, querían seguir reprochándome mis decisiones y que les pague algunas deudas. Pero yo me río. Me río porque en mi nueva oficina todas las calles tienen nombre así como de la pasión según San Marcos y he seguido las indicaciones  para salir a desayunar y he ido a parar directamente al Museo Palmero (muerta me he quedado al verlo)…y aquello está lejos, y se ven montones de sitios dónde tirarse de un puente y en este momento o me tiro de un puente o me río. Y he decidido reírme, respirar y poner un pie detrás de otro.



sábado, 10 de septiembre de 2011

No te rindas

Durante años pensé que carecía de la capacidad de quedarme con  los nombres y las caras de la gente.  En mi escalera éramos 12 vecinos. Yo sólo conocía el nombre correcto de tres, todos los demás eran apodos “Gutierrez Mellado” , “el mostacho” …conocía los apellidos, claro, mi madre y mi hermano los decían:
-          El Sr. Oxxxx, Gutierrez Mellado, nena - añadían para mi que jamás conseguí unir nombre real con cara – dice que….
Lo mismo sucedía con los conocidos de mi madre, su familia extensa, incluso más cercana…mi mente se bloqueaba y no conseguía reconocer a nadie.
Cuando empecé a trabajar, cara al público y con mogollón de gente entré en pánico el primer día cuando vi que mi compañera, y mi jefe saludaban por su nombre a todo el mundo; pocos meses después era mi jefe el que me preguntaba:
-          Oye, el Sr que vino el otro día a hacer tal o cuál operación…cómo se llamaba?
Y yo le contestaba el nombre, los dos apellidos y el número de cuenta… sonrío  al recordar mi asombro absoluto y cuánto tiempo me utilizó el jefe de ordenador central, quiero mucho a ese, mi primer jefe con el que todavía voy a tomar algo de ciento a viento….

Fue entonces, con 25 años que descubrí que yo no tenía ningún problema con nada. Mi mente es totalmente selectiva y no me acuerdo de quien no me interesa. Y ya. No tengo dudas al  recordar a los amigos de mis hijos (y tengo tres, y muy sociables), y con ellos a sus madres, padres e incluso alguna abuela, ningún problema con mis clientes (es mi trabajo y lo hago bien), recuerdo de corrido ex compañeros del cole, de la Uni, de la facultad, los amigos de mi hermano del colegio, de la laboral, de la cofradía. Cualquier ser humano que para mí signifique algo mi mente lo registra para siempre y al resto…al sumidero,   para qué lo necesito?

Pero eso a ella le da igual.  Se ha pasado toda mi vida haciéndome lo mismo. Ella, yo y cualquier desconocido/a para mi:
-          Ven, nena, ven, seguro que no te acuerdas de quién es…
-          …… (de más pequeña desesperada rebuscando en mi cerebro quién era el personaje, como en un juego de la tele, de más mayor con sonrisa de Mona Lisa) uhmmmmmmmmmmmmmmmm…………………..
-          Si es que no tiene nada de memoria – al personaje – hija, es que no tienes cabeza tu hermano siempre se acuerda de todo el mundo qué diferencia – a mi- es XXXXX cómo no vas a acordarte que te traía chupa-chups cuando tenias tres años y te decía guapa (aquí ella se reía, joer qué gracia, no?)
-          ……(roja como un pimiento de pequeña, sonrisa de Mona Lisa de mayor) uhmmmmmm…………………………..


Hoy he ido a verla a la residencia. La fisio me ha dicho que tranquila y la auxiliar ha acabado abrazándome mientras yo lloraba en su hombro.  Llevo llorando desde las ocho de la tarde, con el sentimiento que esta mujer va a acabar conmigo, que me  volverá loca, que me amargará el resto de mi vida y no se morirá jamás.
Mi madre es tóxica para mi.
Los demás la miran y ven a una ancianita desvalida que llora porque quiere estar conmigo, en mi casa,  y yo…yo debo ser lo peor, y a veces hasta me siento lo peor; pero cuando la miro sólo veo la última vez que repitió conmigo lo de “seguro que no te acuerdas de quién es”.
Le cundió, vive Dios, tuvo montañas de oportunidades de jugarlo. Incluso tres o cuatro veces yo fingí no reconocer a P-ito T. así con diminutivo y primer apellido, o a C. el hijo de S.
Un día entero, mañana y tarde.
El 10 de diciembre de 2003.
Miro a esa ancianita desvalida y la veo justo ese día sonriendo a los desconocidos/as  y me  veo a mi concentrada en la mueca con las peores sonrisas de Mona Lisa de la historia.
Ese día el escenario era el tanatorio.
Su hijo había muerto el día anterior.
A su hijo lo enterraban al día siguiente.

Su hijo, ese ser humano maravilloso y e infinitamente generoso por el que ahora mismo,  me jugaría todas mis primaveras  presentes, pasadas y futuras,  también era mi hermano…pero eso nunca cuenta, porque ha conseguido que el muerto sea sólo suyo, que ella perdió a su hijo coño, miradme a mi, que mi hijo nunca me hubiese hecho esto y tú, hija desagradecida,  no me quieres, porque no me llevas contigo a tu casa (para tenerte más puteada y enseñarte a hervir una patata que ni eso sabes hacer completo yo en mi mente).  Y mañana me traes a los niños. Hijo mío tú nunca me hubieses hecho esto.
Y yo me rompo.

Hay un poema de Benedetti,  que me serviría en esta situación, pero él jamás podrá leérmelo, ni siquiera en mi mente, no puedo convocarlo, el muerto ni siquiera es mío; yo quiero no estar tan sola con esta carga y que me quiera a pesar de todo con toda mi luz, menos brillante desde que él no está, y mis sombras:

Porque no estás sola, porque yo te quiero.
Pero no me oiré nunca....

Así que me repito a mi misma, con mi voz y escaso resultado: No te rindas